Agosto, gran mes para escribir y escribir y escribir... (...) y pensar y pensar y pensar... (...) Para hacer el imbécil y dejar, por un momento, de ser fiel a uno mismo, para eso son las vacaciones, ¿no?. Para descansar; dejarse llevar, tener ese tipo de experiencias sólo realizables si dejas el cerebro en casa,...
Y se agradecen, la verdad. Se agradece sentir esa libertad de poder ser imbécil y hacer/sentir/decir/pensar cosas tan absurdas como el hecho de que esté pensando en ellas ahora mismo. Muchísimas gracias.
Y se agradecen, la verdad. Se agradece sentir esa libertad de poder ser imbécil y hacer/sentir/decir/pensar cosas tan absurdas como el hecho de que esté pensando en ellas ahora mismo. Muchísimas gracias.
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