13 agosto 2010

Las leves historias de Yin y Tomy en tu culo.

En una habitación oscura, Yin y Tomy discuten acaloradamente.


- Oye, disculpa, ¿dónde dijiste que habías dejado el cola-cao? -susurró Yin al oído de Tomy
- En el estante de arriba.
- Es el que está antes, right?
- Claro, Yin, claro. Es el bote de color amarillo, al lado del vaso de mis muelas.
- ¿Por eso está más molido de lo normal?
- Sí, ¿no te parece una idea genial?
- No.
- Tú siempre tan inflexible. Y luego te quejas de cómo te trata la vida, si es que eres...
- Qué, ¿qué soy?
- El queso. ¿Qué es eso?
- No voy a seguir por ahí, Tomy. Me lo haces una, culpa mía. Me lo haces dos, culpa mía. Me lo haces tres...
- Pulpa fría.
- Ays, a veces me irritas la dilatación, en fin...
- Oye, Yin.
- ¿Sí, Tomy?
- Hace mucho calor aquí.
- ¡Pues no tengas calor!





Continuará...

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