Y todo es por simple miedo al fracaso, al fracaso personal de caer en la misma historia de ego dañado por armas que nunca existieron. Miedo a entrar en caminos desconocidos. Soy un ser humano, no quiero ser feliz... y no sé el porqué. Sí, sería estupendo que se me permitiera experimentarlo sin estar seguro de qué es lo que quiero, pero no, no es un concesionario. Pero sería estupendo abrir el zumo y olerlo para ver cómo reacciona el estómago, sólo para disfrutar de eso, sólo unos segundos. Que exploten mis conceptos y se consume mi fantasía.
Hace 12 años
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