"(Exterior noche. Frank y Flank sentados en un sofá en medio de la autopista. Por la autopista pasan camiones, derivados de turismo y motocicletas con sidecar a toda velocidad. El sofá está en llamas.)
- ¿Que por qué ahora escribo tanto en mi blog? Porque es mi blog, porque es míblog, por eso. La gente escribe en sus blogs, no me voy a poner a escribir en el tuyo, eso sería absurdo. (...) ¡Gilipollas!
- No he dicho nada. Sólo asentí con la cabeza, ¿lo sintió?, yo lo asentí.
- No me trates de usted. Si me tratas de usted, yo soy tú, pero más respetuoso. Bésame, tú. Bésame, deja de rechazarme de esa manera tan sistemática. Eres sólo un lobo solitario. Un lobo estepario... o la madre que te parió. Yo no, YO SOY. ¡Y discútemelo! Méteme aquel disco de 800 megatrufibytes hasta que grite de placer y rompa todos los espejos de aquella jodida habitación en la que nos arrimábamos. ¿Y me vienes ahora con asentimientos? Asentimientos, ¡¿aquí?! ¡¿De qué coño vas?! ¿A cual coño vas por las noches? Hace tiempo que ya no me cuentas cómo te ha ido en el trabajo. Deja ese puto trabajo.
- Yo no le conozco. Sólo le entrevisto. Pero es usted... (...) ¡¿qué carajos?! ¡ERES! mi amor. Dame todas tus miradas. Mírame siempre, a todas horas. Mírame mientras conduces, mientras me mientas... Miénteme mirándome a los ojos como hacen los enamorados, quiero sentir cómo me desgarras los intestinos con tus descabelladas mentiras. Quiero creérmelas. Quiero mentirte a ti también. Quiero... ¡Te quiero!
- Esto va demasiado rápido.
- No, no... de verdad que todo esto lo siento tan, tan dentro de mí... Préñame, fertilízame hasta que me estallen los pezones. Dime cosas groseras. Sé malo hasta que me repugnes. Sé repugnante hasta decir basta. ¡Basta!
- No puedo. He conocido a otro aviador neo-nazi del futuro."
- ¿Que por qué ahora escribo tanto en mi blog? Porque es mi blog, porque es míblog, por eso. La gente escribe en sus blogs, no me voy a poner a escribir en el tuyo, eso sería absurdo. (...) ¡Gilipollas!
- No he dicho nada. Sólo asentí con la cabeza, ¿lo sintió?, yo lo asentí.
- No me trates de usted. Si me tratas de usted, yo soy tú, pero más respetuoso. Bésame, tú. Bésame, deja de rechazarme de esa manera tan sistemática. Eres sólo un lobo solitario. Un lobo estepario... o la madre que te parió. Yo no, YO SOY. ¡Y discútemelo! Méteme aquel disco de 800 megatrufibytes hasta que grite de placer y rompa todos los espejos de aquella jodida habitación en la que nos arrimábamos. ¿Y me vienes ahora con asentimientos? Asentimientos, ¡¿aquí?! ¡¿De qué coño vas?! ¿A cual coño vas por las noches? Hace tiempo que ya no me cuentas cómo te ha ido en el trabajo. Deja ese puto trabajo.
- Yo no le conozco. Sólo le entrevisto. Pero es usted... (...) ¡¿qué carajos?! ¡ERES! mi amor. Dame todas tus miradas. Mírame siempre, a todas horas. Mírame mientras conduces, mientras me mientas... Miénteme mirándome a los ojos como hacen los enamorados, quiero sentir cómo me desgarras los intestinos con tus descabelladas mentiras. Quiero creérmelas. Quiero mentirte a ti también. Quiero... ¡Te quiero!
- Esto va demasiado rápido.
- No, no... de verdad que todo esto lo siento tan, tan dentro de mí... Préñame, fertilízame hasta que me estallen los pezones. Dime cosas groseras. Sé malo hasta que me repugnes. Sé repugnante hasta decir basta. ¡Basta!
- No puedo. He conocido a otro aviador neo-nazi del futuro."
Extraído de la novela "Frank y Flank, siempre están igluank" (Arretza Gudbay, 2012)
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