A lo loco a lo loco... cogí una guagua para ir a aquel dinosaurio. (...) Para pasar aquel ratito que se pasa para pasarlo con alguien y te diga lo que tú sientes, entre latitas, cucarachas rebotonas, gatos... y un faro que da pesadillas de gatos velcrosos indoloros.
A lo loco a lo loco... dormí con las olas en aquel sillón unicelular rodeados de sueños y manos "givemefive". (...) Para pasar aquel ratito que se pasa para pasarlo con alguienes que te digan lo que tú sientes, rodeado de roles de nombre interminablagdos que ofrecen todo tipo de alimentos y sonrisas y el gato más arisco del otoño.
A lo loco a lo loco... observé todas aquellas posibilidades hermosas de lo que se puede llegar a hacer con el amor, y mañana más, en otro país; Tenerife. Curioso, ¿no?
A lo loco a lo loco... el último día y la bañera de mar, la casa nueva y la francesa que da gracias, el sol teñido y el decir teatral... todas relaciones que suribellarían hasta al más mensajero.
Estos son aquellos últimos pasos antes de que el patito y el chocho se unan en edad.
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