...y mientras el movimiento iaioflauta
arregla el mundo tomando vermú en Bankia...
...yo bailo con mis hemisferios cantarines
intentando convencerles de que ninguno ya me vale.
Pero, al parecer, no me escuchan bien,
porque han estado insistiendo, muchísimo y en lo mismo,
toda esta hora que han durado los últimos 20 años.
Y sí, el procedimiento es sencillo -y hasta vulgar-;
Y sí, el procedimiento es sencillo -y hasta vulgar-;
re-coger las emociones amistososas,
las italianas codificadas
y las psico-oscilantes
las italianas codificadas
y las psico-oscilantes
y dejarlas ir.
En una barquita.
Dejarlas ir en una barquita que,
En una barquita.
Dejarlas ir en una barquita que,
mediante tiro contra-pesado, llega hasta el cielo.
Hasta la línea donde empieza
la comprensión de "lo que'e"
el AMOR
el AMOR
y se desecha todito lo demás,
que no es que sobre, es...
...sencillamente,
que aún no he llegado a entenderlo.
...y a todo esto, soy voluptuoso,
...y a todo esto, soy voluptuoso,
(...)
mucho.
Un voluptuoso de cojones.
Un voluptuoso de cojones.
Tan tan voluptuoso...
...que a veces siento no tener ni derecho a serlo tanto.
...que a veces siento no tener ni derecho a serlo tanto.
Al menos ya no hay culpabilidad,
sólo prudencia, (...) recato...
Más bien miedo.
¿Por qué no decirlo?, me da miedo no entender.
¿Por qué no decirlo?, me da miedo no entender.
Me da miedo no saber distinguir
entre la pasión...
...y el afecto.
Me da un poco de miedo...
...no aprender a distinguirlo nunca.
Pero, sobretodo...
...me da montones de miedo no saber
si realmente debe dármelo.
Pero, sobretodo...
...me da montones de miedo no saber
si realmente debe dármelo.
Extracto de la novela ficticia
"Crónicas de Aquella semana
tan adolescente que pasé antes
de cumplir los 28." de F. Carromeo.
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