- ¿La verdad?, ¿ahora quieres la verdad? Desde cuándo la verdad forma parte de nuestras conversaciones. Somos Seres Humanos, ¡por el amor de Dios! ¿A qué vienen esas tonterías ahora? Sólo me comí un sobado.
- Pero hiciste trampa, la nocilla le da gracia a cualquier comida. Una vez, probé un zapato con nocilla.
- ¿En un probador?
- Sí. Pero te aseguro, por todo el oro que puedan estar extrayendo de aquí los Lagartianos para su reino en Lemuria, que no quiero comer mierda. Ya no quiero. He madurado, como la fruta del pecado. La fruta del conocimiento universal de tu culo.
- ¿Quieres realmente conocer universalmente mi culo? Para ello deberás usar el cerebro sin caer en los comportamientos egotistas que nos han llevado hasta aquí, linda flor. Para ello.... deberás olvidarte de que hay corazón. Para ello... deberás olvidarte de que tu puta realidad que tan poco o tan mucho te gusta, la creas tú continuamente.
- Ya te había dicho que esas teorías me resultan de lo más insultantes. Yo soy una persona de lo más racional. Racional de papas. Del Vaticano. Del Vaticano que viene de regalo en el paquete de Cola-Cano de 3 Kg y que sirve para Vatir. Records.
- Frank, te quiero, pero no tanto.
- (...)
- No, tonto. Era una broma. Además, Frank soy yo, Flank. Te quiero infinitamente. Al fin y al cabo, formas parte de mí."
Extraído de la tele-novela "Frank y Flank, siempre están dentro de su sofá multi-dimensionank" (Arretza Gudbay, 2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario