...y un color raro atoró todas las chimeneas. De repente todo cobraba un sentido curioso. A partir de esa casualidad... o causalidad... o qué se yo....
Cansado de no saber nada, nuestro protagonista supo. Agotado de enamorarse, vivió enamorado. Se rindió ante su lado izquierdo y empezó a hacer las cosas bien, agradeciendo cada cosa que pasaba, cada cosa que le hacía llorar en su música. Viviendo el personaje y exprimiendo cada escalofrío y cada sonrisa. Cada miedo y cada deseo. Cada pérdida y cada entrada. Las cosas cambiaron después de ese encuentro mañanero sincronizado que, dé o no su fruto, fue precioso.
Cansado de no saber nada, nuestro protagonista supo. Agotado de enamorarse, vivió enamorado. Se rindió ante su lado izquierdo y empezó a hacer las cosas bien, agradeciendo cada cosa que pasaba, cada cosa que le hacía llorar en su música. Viviendo el personaje y exprimiendo cada escalofrío y cada sonrisa. Cada miedo y cada deseo. Cada pérdida y cada entrada. Las cosas cambiaron después de ese encuentro mañanero sincronizado que, dé o no su fruto, fue precioso.
A partir de ahora todo se irá colocando en su sitio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario